He finalizado segundo de japonés de la EOI pero, como todo el mundo se puede imaginar, aun me falta un montón por aprender. Uno es consciente de ello, pero se aún más cuenta cuando viene al país y ve en directo las limitaciones de sus habilidades comunicativas.
Tampoco me puedo quejar, es una lengua que requiere mucho esfuerzo, debido a la barrera que supone el sistema de escritura, pero al fin y al cabo el sistema fonético y la gramática son relativamente sencillos y algunas frasecillas o expresiones ya salen a este nivel. La frase [insertar lo que se quiera] arimasuka (el título de esta entrada), ha sido de las que más he usado estos días. Es la forma de preguntar si hay algo. Mi último intento de buscar alguna cosa que acabó en esta pregunta fue en el barrio de Shibuya, desde una tienda de CDs y DVDs con Starbucks incorporado, donde se puede ver la famosa intersección de pasos de peatones que representa la ciudad.
Esta tienda tiene varias plantas, la que está a pie de calle contiene las novedades en la segunda hay discos y DVDS, en la tercera y cuarta más discos y DVDs, y las últimas tienen revistas y libros. Hace un tiempo, Azusa, una buena amiga mía, me enseñó los Yellow Monkey. Me gustan mucho, y en Barcelona no se puede comprar nada y no están en Spotify y hay poca cosa de ellos en Youtube. Me hacía ilusión tener algún disco suyo. Por lo que me dediqué a buscar el grupo por los CDs de la tienda. Al principio no sabía muy bien bajo que categoría estarían clasificados. Al parecer había Rock y Pop, J-pop, J-reggie, K-pop (pop coreano),.... Para mí, los Yellow Monkey no son poperos! Pero no había J-rock...Acabé por mirar el J-pop, pero sin entender demasiado el sistema de clasificación. Obviamente no estaba clasificado por el orden de nuestro alfabeto. Al cabo del rato me encontré con Ayumi Hamasaki, una cantante que también me gusta, pero estaba como a la mitad de las estanterías de la planta 2....Ayumi va con A...A también es la primera letra del sistema silábico japonés. Luego se me ocurrió que a lo mejor estaba clasificado por apellido: Hamasaki... Después de salirme un poco de humo de la cabeza...Decidí subir una planta más. O lo mejor estaba allí. Y resulta que había una máquina de buscar títulos. Obviamente toda en japonés. Conseguí llegar a la opción donde tenía que entrar el nombre del grupo, pero aquí me atasqué. Solo había Hiragana (el susodicho sistema silábico) y yo quería escribir en inglés Yellow Monkey. Al verme en esta situación decidí hablar con una dependienta: "Sumimasen, Yellow Monkey CD arimasuka?" (perdona, tenéis el CD de Yellow Monkey?) "chotto matte, sagashimasu" (un momento, voy a buscarlo). Me dejó un rato esperando y después me llevó donde estaba el grupo. Claramente estaba clasificado por Hiragana y, además, bajo la letra i (iero?, como no se me había ocurrido). Pues ahí estaban, un montón de CDs. Anda, si parecen de segunda mano...¿y la pegatinita azul esta que llevan a un lado? レンタル (ren-ta-ru) ¿eh? ¡¡¡¿de alquiler?!!! Si es que cuando leo japonés soy como los niños que aprenden a leer. Tengo que leer en voz alta y cuando me oigo me doy cuenta de lo que estoy diciendo... Esta fue la manera en la que descubrí que la tercera (y la cuarta) planta era de alquiler, y la segunda (donde había empezado a buscar) era de venta. No obstante, ya sabía como buscar el CD, y triunfante lo encontré: The mother of all the best (como no CD recopilatorio). En fin, ¡barrera lingüística superada! Y pudimos ver Shibuya con tranquilidad, que es realmente impresionante (y a la que volveremos).
Otro problema que he tenido es que se me rompió la tira de las sandalias más cómodas que había traído al viaje. Las otras que tenía, después de caminar un día entero con ellas, me han hecho unas grandes llagas. Tenía que buscar algún tipo de calzado cómodo de forma urgente. Aprovechando que estábamos en el mercadillo de Ueno llamado Ameyoko, donde se mezclan paradas de todo tipo con comida, con ropa, complementos y zapaterías, decidí comprarme sandalias o calzado fresco que no me hiciera daño. Así fue como confirmé algo de lo que me habían hablado, las tallas en Japón para mujeres son muy pequeñas. En la zapatería en cuestión solo había S, M, L y LL. Para mi disgusto, del modelo que me gustaba descubrí que la L me iba justa y decidí preguntar al vendedor : kutsu wa chotto chisai desu ga...motto ookii arimasuka (estos zapatos son un poco pequeños...hay unos más grandes?) Pues no, de esos no había, al parecer, la talla LL escaseaba bastante. Pero no podía seguir con los zapatos que me hacían daño. Finalmente me decidí por otros que eran LL. Estos eran demasiado grandes para mí. ¿pero que pasa con las tallas de zapatos en Japón? Hoy ya me he comprado otros, he tenido que gastame un poco de dinero, pero estos son comodísimos y tenían tallas europeas, en centimetros y en pies. No obstante, solo llegaban hasta la treinta y nueve, menos mal que ese es mi pie,... En esta última ocasión también use el arimasuka, como no.
Aquí ya es hora de ir a dormir, oyasumi nasai (buenas noches).

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