jueves, 9 de agosto de 2012

Refresco de plátano y kit kat de frambuesa

Hoy me he despertado con un ligero dolor de barriga (nada grave, solo un poco molesto). Y es que no me extraña, desde que estoy aquí he cambiado totalmente mi dieta y he probado un montón de comida y bebidas buenísimas diferentes.

Lo primero que llama a la vista para mí, son la variedad de bebidas y refrescos que hay por todas partes. Casi en cada esquina hay una máquina de la que puedes sacarte latas y botellas de tamaños y colores diversos. Cada marca tiene su máquina y gama de bebidas. Por ejemplo, Kirin, a la que en España conocemos por sus cervezas japonesas, tiene su propia variedad de productos (y en la calle no ofrecen alcohol). A parte de la gama de refrescos de té, destacan los sabores de uva, melocotón y plátano; con y sin gas.
Sin gas y con pulpa de plátano

Si  se busca una bebida con alcohol, en los "konbini" hay bastantes, especialmente diferentes marcas de cervezas. El otro día me llamó la atención un refresco de kiwi  de la Kirin que decía tener un poco de alcohol. Como curiosidad, al comprarlo la cajera me pidió que marcase en una pantalla táctil si tenía más de veinte años (o sea mayor de edad). Al parecer, esto es algo que hacen siempre que compras alcohol.
El refresco acabó por estar bastante bueno, con gas y tan dulzón que el alcohol casi no se notaba.


A parte de la gran variedad de bebidas, también hay un repertorio de comidas. Ya comenté hace un par de entradas que había comido delicioso Okonomiyaki y que había descubierto la variedad con fideos llamada Mondan Yaki. Al parecer esta última variedad es especialidad de Hiroshima, que es donde estamos ahora (y de la que hablaré en próximas entradas) y seguro que tendré oportunidad de volver a probar. Pero es que desde que estoy aquí también he comido takoyakis, yakisoba, ramen, tempura de gamba con udon, nikuman taiyaki y distintas bolas de arroz. Al final supongo que es normal que se queje mi barriga ¿no?

Taiyaki relleno de dulce de judía roja
Además, hay algunos otros dulces que he visto y que aun no he probado. Un ejemplo son las diferentes variedades de Kit-kat, siempre que veo uno diferente lo compró (espero que resistan el calor del viaje y puedan llegar sanos y salvos). Al parecer, hay Kit-kats que solo están en ciertas regiones de Japón, y si vas a visitar esa región, la forma de envasado en caja, te permite enviarla a tus amigos y familiares.

Estoy en Hiroshima
A parte de la variedad de té verde, de momento hemos encontrado el de waffle, el de helado de vainilla, chocolate blanco con vainilla y el que a mí más me ha llamado la atención, el de frambuesa.


Seguiré informando en futuras entradas de estos descubrimientos, aunque hoy, de momento, creo que tocará hacer un poco de bondad.

5 comentarios:

  1. Spoilers kitkateros: os faltan por encontrar como mínimo el de limón (no lo probé), el de castaña (curioso pero bastante rico) y el de caramelo (brutal). Y bueno, unos cuantos millones más, pero de los que he probado los que recuerdo son esos.

    Y espero por el bien de tu estómago que no te zamparas esos tres taiyaki del tirón O_o.

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    1. Si es que menudo tirón tiene el kit-kat aquí.

      Solo comí uno! Yo lo comí de judía roja y Francesc de queso con baicon.

      Por cierto, nos acordamos un montón de ti, decimos hacemos una foto de esto para enseñarle a Dalbe xD. Figuras de Haruhi curradas por 1200 yenes y hoy con un 20% de descuento en la tienda en cuestión, bueno, que tenemos muchas cosas que enseñarte.

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  2. No recuerdo marcar en la pantalla que era mayor de edad cuando compraba alcohol en el konbini. Debe ser una medida nueva, o quizá te vieron cara de adolescente. xD
    El Chu-Hi (segunda foto) es una bebida muy típica y con poco alcohol; el de melocotón se dejaba beber.

    Me alegro de que estés descubriendo tantas cosas interesantes y divertidas en Japón, pero... qué cosas no te están gustando o te han decepcionado?
    iagm

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    1. De momento no hay nada que me haya decepcionado particularmente. Supongo que si hablamos de comida la fruta es carísima. Es una pasada que una sandía cueste 1200 yenes o 2 melocotones 500 yenes, y no es que haya demasiada variedad. Si viviese aquí es lo que menos me gustaría.

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  3. La carne también es bastante cara... y no tienen chorizo! :(

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