Aviso a lectores: esta entrada no tiene el tono alegre de otras, pero es una entrada que encuentro necesaria escribir.
Ayer estuve en la zona cero de la bomba atómica de Hiroshima. Hace 4 días fue el 67 aniversario de esta tragedia y aun había restos del evento que ocurre aquí cada año. Antes del bombardeo era una zona de casas y ocio, con colegios y hospitales, y cuando lo reconstruyeron lo convirtieron en el llamado Parque de la Paz, para que nunca se olvide lo que ocurrió. Visitar este lugar es conmovedor y es inevitable que te salte alguna pequeña lagrimita pensando en los sucesos. En este parque aun queda uno de los edificios que quedó en pie, como testigo.
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| La belleza del parque contrasta con las ruinas del edificio |
En el museo dedicado a ello, que está en este parque, se encuentra toda la historia detallada: ¿por qué los EEUU lanzaron la bomba sobre Japón? y ¿por qué Hiroshima y no otra ciudad? Esto es algo que estudié en el instituto, pero puede parecer parte de una película de ciencia ficción hasta que no lo ves en directo.
Un hecho que me llamó la atención fue que EEUU decidió suspender los bombardeos regulares en las ciudades candidatas a recibir la bomba atómica para que, después de tirarla, se pudieran apreciar realmente los efectos que hacía.
Hay varios elementos de esta exposición que son impresionantes, en primer lugar estas dos maquetas:
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| Hiroshima antes de bombardeo |
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| Hiroshima después del bombardeo |
Para estas dos imágenes no hay palabras que valgan.
En segundo lugar, los efectos personales que están expuestos en el museo, con sus correspondientes historias. Hay trozos de uniformes quemados, de adolescentes que intentaron llegar a sus casas y que murieron por el camino. Una zapatilla semi-quemada de una niña que nunca fue encontrada, pero la madre reconoció este objeto porque las tiras estaban hechas por ella misma del mismo material que su quimono. Lo más sobrecogedor era que aun se veía la marca de su pequeño pie... Nunca había visto una sala de museo con tanto silencio...
Poco más se puede decir, solo que ojalá nunca se repitan unos hechos como estos.




La primera vez que fui a Japón visité Hiroshima en el aniversario de los bombardeos. De todas las ceremonias conmemorativas, el lanzamiento de miles de velas flotantes al rio fue lo más emotivo.
ResponderEliminarAl día siguiente me compré una NintendoDS de segunda mano. :)
iagm
Je, je. Eso está bien. Mañana ya toca escribir sobre algo más alegre. Lo del río seguro que fue impresionante. Aun quedaba alguna vela rondando de la ceremonia, y montones de ramos de flores secas.
EliminarPor cierto, estoy contenta que vayas siguiendo el blog. ¿Poca faena?
No demasiada... lo normal para agosto supongo.
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