jueves, 30 de agosto de 2012

El final del viaje y recomendaciones

Ayer por la noche me desperté un poco sobresaltada a las 5 de la mañana, sin saber muy bien donde estaba. Tenía la sensación que aun debía encontrarme en Japón, pero no, vuelvo a estar en casa.
Ya he podido descansar un poco de viajar durante casi 24 horas y sin poder dormir nada en prácticamente todo el trayecto, pero aun me siento cansada y seguro que el jet lag me acompañará por unos días más.
Lo bueno es que el jet lag cuando se viaja de este a oeste no es tan severo.

El último día en Japón volví a Tokio e hice casi lo mismo que el primer día que estuve allí. Azusa quería observar el Tokio sky tree y aprovechando que estábamos en Asakusa, fuimos al templo Senso-ji, el mismo que vi la primera noche. Es curioso acabar el viaje así, haciendo lo mismo la primera y la última noche.

El balance para mí es muy bueno. Es un país en el que me he sentido cómoda y al que quiero volver.

Cosas que va bien tener en cuenta al viajar a Japón:

Cambiar de euro a yen: el cambio para mí en este viaje ha sido pésimo, por 1 euro nos han dado siempre menos de 100 yenes, históricamente, desde que existe el euro esto solo ha pasado ahora y en el 2002. Es sin duda mala suerte, pero dentro de lo malo hemos descubierto que lo mejor es sacar dinero de los cajeros que hay en correos. Mi tarjeta es una simple visa electron y estos cajeros la aceptaban siempre.
Con las tarjetas extranjeras solo se puede sacar por este medio ya que un banco normal y corriente no las acepta. También hay problemas en pagar con tarjeta en algunos establecimientos. O sea que lo mejor es ir con un mínimo de yenes al país y después sacar lo que se necesite cuando se llegue allí.
El peor de los cambios que hicimos fue cambiando nuestros euros en un banco japonés.

Los restaurantes y locales que no están a pie de calle: estamos acostumbrados a que miramos una tienda o local por fuera y después de sopesarla, nos decidimos a entrar. En Japón hay montones de restaurantes, bares y tiendas que no están a pie de calle, sino que en algún piso del edificio, y vale la pena no tener miedo y entrar. Tengo que aceptar que a mi me daba reparo al principio, pero después, especialmente en Akihabara (donde están las tiendas frikis y de electrónica), si no se exploran las diferentes plantas hay cosas interesantes que se pierden de vista.

Reservar vuelos y mirar horarios de trenes: dejo también aquí dos páginas que a mí me han servido mucho para este viaje. Una es un buscador de vuelos http://www.skyscanner.es/, que sinceramente creo que va muy bien. Otra es la página que usamos para poder mirar a qué hora salían los trenes de cada ciudad http://www.hyperdia.com/en.

domingo, 26 de agosto de 2012

Dormir en un templo

En algunas montañas de Japón es posible alojarse en un templo y convivir con los monjes, o al menos experimentar en cierta manera su estilo de vida. Claro que al final está muy adaptado para turistas, y parecía más un hotel tradicional japonés que un templo. Pero hay pequeños detalles: sesiones de meditación, comida vegetariana, acompañar los horarios del día,...

Hemos ido al monte Koya, que tiene muchos diferentes tipos de templos en los que alojarse. La localización de este pueblecillo es a más de 800 metros sobre el mar y, por primera vez desde que estoy en Japón, he podido dormir perfectamente sin aire acondicionado. El clima allí en esta época tan calurosa es perfecta. Para llegar allí se ha de coger un tren desde Osaka y el tramo final se hace en cremallera.

La cremallera para subir al monte Koya
Allí hay pagodas, templos y un gran cementerio que ver, pero especialmente naturaleza, tranquilidad y un buen clima.
Jardín zen más grande de Japón
Y mañana vuelvo a Tokyo, a pasar mi último de este viaje a Japón

viernes, 24 de agosto de 2012

Después de 20 días en Japón

¿A que tiene un aspecto apetecible este pastel?
Delicioso pastel de fresa y nata

Pues imaginar un buffet libre con todos estos pasteles:

Había más de treinta variedades de pastel
Creo que el lema de este lugar llamado Sweet Paradise, podría ser : ¿no has deseado nunca comer solo el postre? Increíble la variedad y calidad de este restaurante que está en Kyoto. A parte de los pasteles, los 15 euros que se pagan a la entrada incluyen bebida, y algunas variedades de pasta, sopa y algo de curry (pero poco de esto último...porque los pasteles son el verdadero reclamo del restaurante). ¿Algo así podría tener éxito en Barcelona?
Por mí parte tendré que hacer régimen cuando vuelva a Barcelona.

Antes de quedar bien llenas, Azusa y yo también hemos ido a las mil puertas de Fushimi-inari. Son parte de un templo, dedicado a una deidad del arroz. Se pueden encontrar estatuas de zorros (kitsune) en los templos Inari, a veces con una llave en la boca, que se supone que es la llave del granero del arroz. En uno de los altares puedes poner tu deseo escrito en una tablilla con la cara de un zorro y muchas personas decoran esta cara con sus propios diseños (caras más cómicas o artísticas).

Pero lo más increíble de este lugar son las puertas que marcan los senderos que seguir entre el bosque.
Caminando entre las puertas
Mañana, con unas amigas de Azusa, iremos a quedarnos en un templo en el monte Koya. Veremos como es la vida austera de los monje. Lo mejor parece que será la temperatura más fresca, la naturaleza y poder contemplar las estrellas lejos de la luz de la ciudad.

jueves, 23 de agosto de 2012

Las delicias del té

Dicen que Uji está especializado en té verde, también está allí localizado el templo que aparece detrás de las monedas de 10 yenes. Además, está región tiene una relación con la escritora Murasaki Shikibu. ¿Suficientes razones para visitar la ciudad, no? ¿Y que mejor que ir allí en yukata?

Así que está mañana, después de un desayuno japonés (ensalada, yogur, tofu y arroz),Azusa y yo, nos vestimos con el yukata y fuimos hacia allí. Temíamos que con el yukata íbamos a pasar un horrible calor, pero al final no fue tan malo como esperábamos, ya que el sol se iba escondiendo de vez en cuando y de vez en cuando soplaba una brisa que ayudaba a bajar la temperatura.

Y como una de las especialidades es el té, fuimos a presenciar una ceremonia del té.

Al final de la ceremonia me dejaron coger la tetera
Y está noche he vuelto a cenar sushi, ¡han pedido una plata enorme! ¡Solo puedo añadir que estoy llena de comida y de té!


miércoles, 22 de agosto de 2012

La vida en Japón

Empieza la cuenta atrás de mis días en Japón y con ella la experiencia de pasar el tiempo restante viviendo como si fuese japonesa.

Esta mañana Francesc cogió el avión para volver a Barcelona, y yo me quedé en Ikebukuro a hacer tiempo, hasta que fuera la hora de reunirme con Azusa. Como hace tanto calor y se me ha secado bastante el pelo con el sol, decidí que iría a la peluquería, a quitarme un poco del "peso" que llevo en la cabeza. Ha sido una experiencia expresar como quería que me cortasen el pelo en japonés y también curioso ver como las peluqueras, que intentan dar charla a todos los clientes, daban vueltas al japonés para hablar conmigo. Parece que en la peluquería de aquí el silencio también resulta incómodo. El servicio, por eso, ha resultado óptimo y aunque en un arrebato final he pedido que me cortase más el pelo de lo que tenía planeado inicialmente, estoy contenta con el resultado. Diferencias a comentar: el precio es negociado antemano, todo detallado. Si estás de acuerdo, adelante con ello; en las sillas donde te lavan el pelo quedas totalmente inclinado, con una mantita por encima y te ponen un pañuelo para que no te salpique el agua en la cara y nada moleste. Y te dan un masaje muy agradable. Para quedarse dormido todo el conjunto; y no sé si he tenido mala suerte en las peluquerías que he ido, pero te tratan con cariño y dulzura, ningún tirón, ni agua hirviendo, ni movimientos demasiado bruscos.

En resumen, no tengo ninguna queja, iría más a la peluquería si normalmente me tratasen. A mí me gusta notarme el pelo recién cortado y arreglado, pero la experiencia de pasar por la peluquería a veces me da mucha pereza... 

Después he cogido el tren bala para ir a Kioto y reunirme con Azusa. A las 19:45 estábamos en su casa, me he bañado (siguiendo el típico proceso japonés de lavarse fuera y meterse después en la bañera) y he podido disfrutar de una cena típica: edamame, tempura y gyozas; comidas en una mesa baja del salón, conjuntamente con su padre y su madre. Ambos me han parecido muy agradables y me alegro de poder estar por aquí. Ahora dormiré en un futón  bajo el chorro de aire acondicionado (hace un calor tremendo). Y mañana a vestir yukata!

martes, 21 de agosto de 2012

Kill Bill

Esta noche hemos ido al barrio de Roppongi. Si no fuese porque las señales están en japonés y desde un punto dado se puede ver la Torre de Tokio, me parecería que estoy en un barrio rico de rascacielos de alguna ciudad americana. No brillan neones, ni carteles anunciando restaurantes o tiendas en la planta de algunos de los edificios, hay más extranjeros por la calle que en otros barrios, y algunas zonas son tranquilas y residenciales. A parte de ver las vistas desde la zona y apreciar el esplendor de la Torre de Tokio, uno de los objetivos de acercarnos a este barrio ha sido ir al restaurante de una de las escenas de Kill Bill. Más es concreto es la escena donde Uma Thurman lucha contra los 88 maniáticos y se carga a o-Ren.

En la segunda planta solo se come sushi
El local se llama Nishi-Azabu y es de la cadena Gonpachi y se nota que ha adquirido una fama a través de la película. En la entrada hay una foto que dice así lo anuncia: "donde se rodó Kill Bill" y hay fotos de gente famosa que se ha pasado a cenar por allí. Con una música animada y a todo volumen, todos los camareros te saludan (como pasa en todos los restaurantes japoneses) cuando entras, y un cubano-japonés atiende a los gaijin: con tanto extranjero de visita necesitan alguien que domine el inglés. Se pueden comer varias especialidades japonesas y aunque tal vez no es el lugar donde se encontrarán las mejores exquisiteces, el local se lo vale.

La Torre de Tokio de fondo

Del sushi a la moda

¿Dónde comer sushi con pescado realmente fresco? En el mercado de Tsukiji. Localizado en Tokio y de fácil acceso con el metro, es el lugar donde se trajina una gran cantidad de pescado, y también donde todo el mundo puede ir a comer pescado del día. Es delicioso y se deshace en la boca al comerlo, pero he de añadir que era un poco más caro de lo que me esperaba: más de 30 euros por 10 piezas de nigiri. No sé dónde había leído que era barato. Sea como sea, se disfruta mucho. Una pequeña apreciación es que, para mi gusto, le añaden demasiado wasabi. El pescado es tan rico que realmente no necesita una cantidad excesiva.

Diferentes piezas de nigiri con pescado fresco

De algún modo me he dado cuenta que me gusta mucho la parte gastronómica del viaje, podría hacer una recopilación de las fotos que he hecho a diferentes comidas, y tendría un montón. Hay tantas cosas nuevas para probar y aquí hay mucha variedad de sabores. He de añadir que he comido hoy el mejor mochi que he probado nunca: de melocotón, con trocitos de naturales dentro. Buenísimo.

También hoy hemos vuelto a Shibuya. Creo que es el barrio que más me gusta de Tokio. No sé si tienen que ver todos los episodios y mangas de Gals, que pintaban perfectamente el barrio, y con los que me lo pasé tan bien, pero el cruce, el ambiente animado, los neones y pantallas, el estilo en sí del barrio me gustan.

Las Gals frente al edificio 109 de Shibuya
Los centros comerciales 109 y 108 son respectivamente para mujeres y para hombres. Hemos entrado a ambos y nos hemos repasado las plantas. Tanto mujeres como hombres cuidan mucho su aspecto aquí en Japón, y existen montones de productos y complementos. Hay algunas cosas del edificio de hombres (pendientes y colgantes) que yo usaría para mi misma, cosa que me ha parecido muy intrigante. Pero es que aquí parece que cada uno puede vestirse como quiera que nadie le mirará con extrañez. El otro día había una chica que llevaba gafas de aviadora simplemente porque era un complemento más, y no era nada raro. Ahora parece que está de moda ponerse pestañas postizas. Es cierto que hay tendencias que pueden ser un poco exageradas, otras que no seguiría jamás y algunas cosas que incluso parecen obsesivas, pero me gusta la libertad con que cada uno los lleva. De hecho, creo que mis ojos de Gaijin (extranjera) captan más la atención en este país (por chocantes y diferentes) que una chica con una peluca rosa llevando un vestidito a juego.